METODOLOGÍA

Estrategia

El Ecofeminismo, desde su nacimiento, apunta a la transformación social, siendo su horizonte la construcción de sociedades igualitarias, sostenibles y redistributivas, libres de violencias machistas, es un modelo crítico frente a las formas de consumo, producción que lastran la naturaleza y los seres vivos.

Basados en la explotación de los recursos naturales y de las personas; de las relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres, basados en la dominación de unos sobre otras.

Proponemos la interculturalidad, la ecología y el respeto a los Derechos Humanos como una forma de convivencia y justicia social, dentro de un mundo globalizado. Es nuestra misión la defensa y cuidado de la vida, en todas sus formas y expresiones.

Entendemos que el sistema patriarcal capitalista constituye una amenaza a la vida sobre la que es urgente alertar, resultando imprescindible la reflexión-Acción participativa. Y esta alerta es la que constituye el eje del presente proyecto. Por lo que nos planteamos un “compromiso y hacer”. Buscamos promover cambios de actitudes y mentalidad. Es necesario aquí, a nivel estratégico, resaltar la importancia de difundir buenas prácticas, como la que desarrollamos en nuestro comedor social “Comer en Compañía”, en el que el círculo virtuoso entre la comida, el huerto y la participación comunitaria, orientan una manera alternativa de hacer las cosas en los núcleos urbanos, recuperando la imprescindible interdependencia entre los procesos de producción sostenibles, el consumo responsable y el cuidado de los vínculos igualitarios entre las personas.

Queremos promover la utopía y la esperanza que muestren que son posibles otras formas de habitar el planeta y de relacionarnos con él. En este sentido, apostamos por la filosofía del Buen Vivir o Vivir Bien, propia de los pueblos originarios de Latinoamérica, cuyo significado es “Vivir bien entre nosotros/as”. Propugna una convivencia comunitaria con interculturalidad y sin asimetrías de poder. “No se puede Vivir Bien si los demás viven mal”. Esta filosofía condensa lo central del planteamiento solidario: Se trata de vivir como parte de la comunidad, del Cosmos y la naturaleza y con los otros.

En armonía con la naturaleza. “Vivir en equilibrio con lo que nos rodea” y también “bien contigo y conmigo”; es diferente del ‘bienestar’ individualista promovido por el mercado, erigido de espaldas o en contra de “los demás”, y separado de la naturaleza a la que considera su “objeto”, además a su servicio, disfrute y explotación. El Buen Vivir resume y proyecta principios claves para la construcción de la nueva civilización anclados en la solidaridad, el equilibrio y la complementariedad de las diferencias, el respeto y defensa de la naturaleza como fuente de identidad humana, que reubica a la vida como un don indivisible del ser en la naturaleza y la sociedad.